jueves, 2 de febrero de 2012

batalla


Vuelve a sonar el corno,
se estremece el bosque
en su laberíntico misterio.

Claman las trompetas
un alarido de batalla
que enmudece la mañana.

Cabalgo nuevamente
en la grupa de Rocinante,
con mi espada alzada al viento,
con el yelmo cubriendo mi rostro…

Nuevamente me espera la batalla,
nuevamente combatiré sin temor,
nuevamente entregare mi alma
a ese desconocido que ante mi
muestra su valor, su nobleza.

Que bien alto suenen las cornetas,
que los cornos ensordezcan el silencio…
hoy nuevamente cabalgo
y sin miedo me entrego al combate,
pues... si no hay batalla que librar
no hay vida que vivir.

Romero de Buñol
01-02-2012

pacocao2002@yahoo.es

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