
Donde se escondió el tono mayor,
donde se fue la melodía de mi día,
donde… la luz de mi amanecer,
donde yace mi júbilo perdido.
Inconfensables destinos intuyo,
y todos incesantes golpean mi alma,
llagando, mutilando, segando esperanzas.
¿Cambiaré ese destino infame?
arrogante me alzaré,
cantando melodías odiadas antaño,
repudiando y maldiciendo…
para recoger de mi infierno,
de la misma mano de Satán
eso que me pertenece…
y hoy… vaga perdido…
su destino intuyo...
lejano y distante.
Paco
10-07-10
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