lunes, 22 de febrero de 2010


¡Oh gran Morfeo!, acúname
en ebrios brazos,
vamonos a ese viaje
que fue soñado
en rotas nubes.
Yaceré adormilado
oyendo laúdes.

Llévame allí Morfeo
donde su labios
ya duermen esperándome.
Los dulces míos
su sueño anhelan
para cantarle amores
de los que alegran.

Paco
22-02-10

1 comentario:

Esencia dijo...

Todos querems el sueño y la ensoñación... pero deberías sentir nuestra realidad de ensueño y no decepcionarnos soñando irrealidades que solo son idolatrías muchas veces.


buen poema que fue capaz de abrir la caja reflexiva.

con cariño, esencia.

pacocao2002@yahoo.es

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