
Y sigo llenándome de esta brisa
que no sé de donde procede
pero tiene un aroma a libertad
como si viniera de la frontera del ser.
Desprende un olor nuevo y familiar,
huele a libertad, y esperanza…
¿Qué ventana se abrió en mi casa?
No la cerréis,
dejad que entre este nuevo aire
y con su perfume inunde mi vida,
que se refleje en mi rostro su impronta,
y todos vean que algo cambió
que todos vean que hoy navego
por otros mares azules…
y mis noches se llenaron de estrellas.
No, no cerréis mis ventanas,
por una de ellas entro esta brisa
que llena mi alma de libertad.
Romero de Buñol
10-06-2011
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